Llevo bastantes días sin escribir nada pero el trabajo últimamente me impide actualizar más a menudo el blog.

Ayer, leyendo en Elpais.es, encontré una magnífica solución para aquellos que, como yo, quieren disfrutar de muy buen sonido al lado de la plasma pero cumpliendo la única condición que exigen las mujeres (que no es moco de pavo) y es la siguiente:

“No quiero VER altavoces ni cables al lado de la tele”

Pues la solución viene de parte de Artcoustic, una empresa británica que fabrica altavoces para sonorización, ya sea cine en casa u otro tipo de instalación acústica, ocultos como si fueran cuadros. Los altavoces van empotrados en la pared, por lo que requieren una pequeña obra. Luego se cubren con diferentes láminas de cuadros de diferentes estilos artísticos que son transparentes acústicamente hablando, para permitir que el sonido salga a través de ellos. Una solución elegante y simple que soluciona el problema de la conciliación “calidad musical-estética”. Aunque no los he escuchado he de decir que viniendo de las islas británicas y según el precio que tienen puedo asegurar que no sonarán muy mal del todo, ya que los británicos destacan en lo que a cajas acústicas se refiere (por nombrar solo un par de ejemplos: Bowers & Wilkins, ProAc…).

Los precios arrancan desde 4300 euros para un sistema de 5.1 y de ahí en adelante. A esto hay que sumar, claro, el amplificador de cine en casa.

Sin duda un producto original y sencillo, no apto para todos los públicos pero, sin duda, que ofrece calidad musical para disfrutar de tus películas favoritas desde el sillón de tu casa y sin que se VEAN los altavoces.

+ Info: Artcoustic