diciembre 2008


easyphp01Continuamos con la historia…

El problema que tenía, como dije en el post anterior, era principalmente el espacio en disco. Y es que el bueno de iWeb tiene un funcionamiento interno que quizá no sea adecuado para esto que intentaba hacer. Además del espacio que ocupan los archivos de vídeo de la carpeta Web donde se aloja la página, iWeb crea una especie de copia de seguridad o algo así, por lo que si la página tiene un peso de 8 Gigas, el espacio en disco es 16. Es decir, que se duplica, y como generalmente no solemos contar con mucho espacio libre en nuestro ordenador (por lo menos yo), veía que con que colgara 4 o 5 películas más iba a acabar con mi disco duro lleno. Así que opté por dar un giro radical. En vez de crear el servidor y página web en el iMac ,¿por qué no aprovechar el disco duro de mi portátil, que es a través del que bajo los contenidos, para crear el servidor en él? Con esto, no tendría necesidad de tener el iMac encendido y, además tenía mucho más espacio en disco, ya que solo lo utilizo para almacenar archivos y películas. Pues manos a la obra.

Busqué en internet la forma de crear un servidor y dí con el paquete EasyPHP, el cuál me ofrecía las herramientas para crear el servidor en el PC con lo que me puse manos a la obra. Tras una hora de trastear conseguí crear el servidor al que podía acceder desde el iPhone. Hasta aquí, todo redondo. El problema ahora era la apariencia. Reinstalé en el PC el Dreamweaver del que hice un cursillo hace como cuatro años para crear una web “amigable” en la que pudiera colgar los vídeos. Pero hacía mucho tiempo que no trasteaba con el programita y desistí de esta idea. Probé a colocar los vídeos directamente en la carpeta del servidor y esto funcionó a la primera. De nuevo el hándicap era el aspecto, nada atractivo ya que los vídeos se mostraban como lo hacen en un servidor ftp, en modo lista y sin poder ver una captura de pantalla del vídeo en cuestión. Y como ya sabréis, si me conocéis un poco, es que soy muuuuy perfeccionista y hasta que no consigo lo que quiero como YO lo quiero no paro. Ale, pues a seguir googleando.

Tras un rato largo de buscar y buscar y buscar… dí por casualidad (como suele suceder en los grandes inventos) con una entrada del blog AppleWeblog que hablaba de compartir archivos entre Mac y Windows. En los comentarios de la entrada hablaban de un soft de pago llamado Papaya. Conforme iba leyendo el comentario me iba subiendo por la rabadilla una especie de cosquilleo porque parecía que cumplía todos los requisitos que buscaba. Y todo en un solo programa. Encima fácil de utilizar, una vez más “a la Mac”. No dudé un momento y bajé la versión de prueba.

Nada más instalarlo, probé a arrastrar los archivos de películas que tengo en mi disco externo y “voilá”. Poniendo en el iPhone la dirección interna de mi red se conecta inmediatamente, encima el programa está diseñado especialmente para el iPhone por lo que se ve estupendo.

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Tienes acceso a los contenidos que coloques en la ventana del programa. Y sin necesidad de copiarlos a ninguna carpeta específica. Él solito se encarga de buscar la ruta del archivo y te “sirve” el contenido que quieras dentro de tu red interna. Todo son ventajas. Fue cuando colgué en twitter el mensaje de mi victoria.

Maravilloso soft que compré acto seguido. Son solo 20 € que pagué gustosísimamente. Ahora os hablaré un poco de este magnífico programa y las posibilidades que ofrece.

Es de compañía Lighthead, los mismos creadores del conocido Caffeine. En su página dedicada ofrece información acerca de las características principales del programa que podéis ver vosotros mismos. De hecho, en la última pestañita (Miscellaneous) habla precisamente de la posibilidad de hacer streaming con el iPhone sin necesidad de sincronizarlo con iTunes. Es increíble, lo que llevaba días buscando existía tal y como lo quería.

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Aparte de estas características, una de las cosas que más me gustan de este soft es las increíbles posibilidades de “seteo” (una vez más, Puromac) que ofrece. Por ejemplo, puedes crear carpetas dentro del espacio a compartir. Y a estas carpetas colocarle un usuario y password para poder acceder a ellas. O puedes colocar passwords en archivos concretos como películas privadas o fotos que no quieres que los demás vean. Además, otra característica que me encanta es que ofrece la posibilidad de subir archivos a la carpeta que tú quieras (algo así como DropBox pero sin necesidad de pasar por un servidor externo). Por último, y lo que creo que es más importante, permite el acceso a tus archivos desde la red externa de tu router. Es decir, puedes ver tus películas desde cualquier lugar de internet.

Esto es lo último que me mareó un poco y es que el programa hablaba de mapear una serie de puertos que intenté abrir pero no dió resultado, ya que en la página de configuración de mi router no hay ninguna opción que hable de “mapear” puertos y aquí tuve que recurrir a ayuda externa. Me acordé de uno de los amigos (irj1984) que hice en la Campusmac de Barcelona que sabía que trabajaba en una empresa como informático y se me ocurrió pedirle ayuda. Y la verdad es que se lo curró un montón porque bastó un simple email para que me diera la solución. Hice una pequeña prueba con mi hermano que está en Córdoba y funcionó ¡¡¡¡a las mil maravillas!!!! Podía acceder a mis archivos compartidos e incluso descargarlos. Aunque analizando un poco la prueba que hicimos nos dimos cuenta de una cosa. Y es que, desde mi red, el iPhone conecta y baja los archivos perfectamente. Pero al acceder desde fuera tenemos el problema de la “subida” de datos a internet que nuestras queridas compañías de ADSL parece que no quieren arreglar aduciendo razones increíbles. ¿Qué ocurre? Pues que la descarga que hacía mi hermano, aunque tuviera 20 megas de bajada, se ve mermada por la ridícula velocidad de subida de 256K . Esto me hace pensar que si quisiera usar el iPhone TV desde otro sitio que no fuera mi casa sería simplemente IMPOSIBLE debido a esta irrisoria tasa de transferencia.

No obstante, mi objetivo principal, que era crear el iPhone TV en mi casa lo he conseguido con creces, así que me siento muy orgulloso del trabajo realizado. Por eso y por los ánimos de varios de vosotros, he querido compartir en este blog mis hallazgos, esperando que sea de vuestra ayuda.

Incluso, quizá vosotros descubráis otra forma alternativa que mejore incluso el proyecto, lo que me alegraría un montón y os agradecería que lo comunicárais a través de los comentarios.

De nuevo, espero no haberme echo muy pesado con este tostón y me despido de tod@s hasta el próximo post.

Un saludo.

iphonetv

El título puede parecer más de lo que realmente significa pero personalmente ha sido todo un reto en estas navidades que finalmente ha dado sus frutos. La razón de crear el “iPhone TV” os la expondré en esta primera parte ya que el post se alargaría demasiado para exponerlo todo de una sola vez.

La historia de crear el Apple TV alternativo realmente viene por varias razones. La primera de ellas es que actualmente no dispongo en casa de ningún reproductor de medios digitales para conectar a la tele y cada vez que quería ver alguna peli o serie tenía que recurrir al viejo portátil con las incomodidades que eso provocaba, principalmente de ruido ya que es viejo y el ventilador se encontraba arrancado la mayor parte del tiempo. Tampoco tengo consola de última generación (Xbox ni PS3) ni Disco Duro multimedia. Estos últimos los considero realmente malos en su inmensa mayoría y lo que no le falta a uno le falta a otro, por lo que aún no he comprado ninguno (ni se me pasa por la cabeza). Lo que voy a contar ahora daría para hacer otro post pero intentaré “hacerla corta” (Flavio dixit):

Mi producto multimedia estrella solo tendría que cumplir unas pocas características que en absoluto me parecen descabelladas ni imposibles de lograr en los tiempos en que estamos tecnológicamente. No son ni más ni menos que una buena capacidad de disco duro, salida en alta definición y conexión wifi para sincronizarse. Si a todo esto le unimos un diseño elegante y poco ruidoso, ¿cuál es el resultado?

Sí, eso es, el Apple TV.

Actualmente, ningún producto de otra compañía (mira que me paseo veces por el pasillo del Boulanger para ver si ha entrado mi sueño) ha creado algo parecido a un buen precio. Porque ese es el prinicipal problema del Apple TV (sobre todo el caso exclusivo de este producto en el que la diferencia entre $ y € es simplemente intolerable).  Como se ha discutido en tantísimas ocasiones, y se seguirá discutiendo, los producos de Cupertino no son muy accesibles para el gran público. Y una de las razones que se esgrimen la mayor parte de las veces es que los productos de Apple simplemente “funcionan”. Esa es la palabra clave que los que estamos en este mundo manzanero podemos estar orgullosos de pronunciar cuando la gente nos pregunta por qué usamos los ordenadores de la manzanita blanca.

En varias ocasiones he tenido la oportunidad de comprar el dichoso aparato porque me parece un invento genial. Además es compatible al 100% con mi iMac. ¿Qué más se puede pedir? Concretamente, este verano estuvimos a punto de ir a New York y uno de los aparatos que iba a venir en la maleta era el ATV. Después contacté con una amiga de mi mujer que, a su vez, tenía otra amiga que suele ir con frecuencia a los EEUU y no le importaría comprarme el aparatito de marras.Entonces, ¿por qué no lo tengo aún?

Pues pasa que me he ido enfriando poco a poco y la persona que nos lo iba a traer parece que ha tenido dificultades con el trabajo y ya no viaja tanto al país americano. Para colmo están los odiosos rumores que una y otra vez hablan de renovaciones del ATV y del Mac Mini (otra posibilidad bastante interesante) por lo que he decidido finalmente esperarme (una vez más) para ver lo que pasa.

Así que seguimos viendo series con el viejo portátil y su ventilador (de hecho ya nos acostumbrados a poner una peli y subir el volumen 10 puntos para contrarrestar el ruido). Hasta que un día leí en el blog de Emilcar un artículo muy interesante que se titulaba Mi miniApple TV que me abrió los ojos y me picó tanto que fui justo el día después a la Apple Premium Reseller de Almería a preguntar por los cablecitos y el dock para poder conectar mi iPhone a la tele. Cuando me dijeron los precios del “combo” una vez más me echaron para atrás, ya que calculando un poco sale sobre 100€ mientras que el Apple TV comprado en EEUU sale al cambio por 60 euros más. Por lo que abandoné la idea al instante, una vez más decepcionado por la imposibilidad de usar la capacidad multimedia del teléfono.

El siguiente capítulo tiene lugar hace apenas dos semanas cuando encuentro en el Boulanger de Roquetas un “supuesto” cable de Logic3 para conectar al televisor tu reproductor de Apple preferido, incluído ¡¡el iPhone!! Cuando veo que el precio es de 35€ no me lo pienso y me lo llevo a casa para probarlo y…..

FUNCIONA

La verdad es que mi plasma se ve de p…. madre con cualquier emisión, sea de la resolución que sea ya que no se cómo hace pero suaviza los bordes de los pixeles y da unas tonalidades de color alucinantes. Pues cuando probé los vídeos que llevo en el iPhone me quedé alucinado con lo bien que se veían (para ser de 640 x480).

Al fin podía ver películas sin el ruido del ventilador dichoso. Pero… admito que soy un poco cabezón y me encanta investigar para aprender más y se me pasó por la cabeza la idea de crear mi Apple TV personal para no tener que verme limitado a la capacidad del iPhone ni tener que sincronizarlo cada vez que quisiera ver una peli nueva.

¿Cómo comencé? En un principio pensé que podría utilizar de alguna forma la aplicación AirSharing ya que comprobé un día (mientras esperaba la cola del McAuto) que el soft es compatible con una gran parte de archivos, entre ellos, los m4v y mp4 de vídeo. Esa fue la chispa que me hizo comenzar a investigar las posibilidades de sincronización de contenidos vía wifi. Pero, como no podía ser de otra manera, surgió el primero de muchos problemas que me he encontrado. Y es que AirSharing no es compatible con la salida de TV.

En ese momento pensé que quizá no tenía por qué recurrir a software externo ya que el iMac ofrece muchas posibilidades para compartir archivos. En un principio opté, precisamente por la opción de Compartir Archivos podría acceder al contenido del iMac pero, o no lo encontré o es imposible. Entonces me acordé de que el navegador Safari Mobile tiene la capacidad de reproducir archivos multimedia. Es decir, si entras a la página de Trailers de Apple desde el iPhone y pinchas sobre uno cualquiera,  automáticamente se abre a pantalla completa y, lo que es más importante, es compatible con la salida de vídeo por lo que es visible en la tele.

Entonces opté por la opción de Compartir Web. Y es que todos los Macs vienen por defecto con Apache instalado por lo que pueden actuar de servidor. El problema es que lo que muestra es una página web que se encuentra en la ruta Usuario – Web. Ahí dentro existe por defecto una página de muestra que te informa de las posibilidades de crear tu web y servirla a internet. Pues como este año, además,  me he metido en reformar la página web de mi cole y he usado iWeb (magnífico programa por cierto) probé a crear una página muy sencilla en la que colgar los vídeos, en formato iPhone por supuesto, y poder acceder a ellos vía streaming.

iphonetv-portada

Lo había conseguido. Qué flipada. Encima la portada de la web quedó muy “a la Apple” y funcionaba de maravilla. Pero enseguida surgió el problema de la capacidad del disco duro, y es que Compartit Web solo da la posibilidad de crear la web en esa carpeta concreta que mencioné antes cuando lo ideal sería que ofreciera la posibilidad de crear la web en un disco externo con mucha más capacidad, por lo que cambié la estrategia e intenté investigar una alternativa a lo que ya tenía.

Pero eso lo dejaremos para el segundo capítulo porque este ya me ha quedado demasiado largo.

Espero no haberos aburrido con el tostón y que por lo menos las horas (muchas, os lo aseguro) que he echado os sirvan a los que quieran hacer algo similar con sus iPhones y iPods Touch.

Un saludo.

solo-puromacdrid Creo que soy de los últimos en publicar las conclusiones del “encuentro del año” llamado PuroMacdrid 08 del que ya hablé anteriormente en este blog, después de las fantásticas crónicas de LiOnz y maeltj que han publicado en sus correspondientes páginas. Han pasado ya tres semanas y aún estoy rumiando lo que allí aconteció porque, como se ha dicho en multitud de lugares ya, fue un auténtico éxito con un sabor un tanto agridulce (como la comida del chino a la que acudimos al día siguiente). Y digo agridulce porque los que allí nos juntamos creo que tuvimos la misma sensación: fue más bueno de lo que nos imaginábamos, todos conectamos enseguida, incluídas las cuatro chicas que se pasaron la noche compartiendo experiencias como “twitterdamnificadas” (palabro de Sonia que tomo prestado sin permiso, jejeje).

Lo primero que me gustaría comentar es agradecer de corazón a los organizadores en Madrid por todo lo que han hecho para que el encuentro saliera redondo: Álvaro y Philippe, ya que gracias a ellos dos (y a sus respectivas también: Sonia y Mónica) nos sentimos como en casa. Por otro lado está el sabio Manolo y Gema que finalmente y tras más de tres meses de incertidumbre desde que comenzó toda esta historia, pudo acudir y deleitarnos con sus consejos y recomendaciones de las que yo personalmente aprendí un montón. Me tiraría horas y horas preguntándole dudas porque se que todo te lo resuelve y además “a la mac”, es decir, todo muy clarito y simple. Qué grande eres, colega. Y luego está el gran LiOnz, al que ya conocía por su blog y por sus apariciones en los foros de Puromac como moderador. Muy apañao el hombre y sobre todo, muy buen orador. No me extrañaría que algún día lo ficharan los amigos de Puromac para que se convirtiera en la tercera columna de ese gran Podcast. Por cierto, y entre nosotros, los ojos los tiene bien normalitos, jejeje nada de rojeces ni fuegos de Mordor. Lo que pasa es que el día que se compró el HTC y vió que no funcionaba como quería se puso así de furioso y… al photobooth (lo juro, es la última vez que me meto con tu móvil).

Qué falta…pues lo más importante, que es la gente que acudieron al encuentro. Fue fantástico conocer en persona a todos esos avatares, raros algunos, originales otros, pero en definitiva, todos amantes de “las computadoras Macintosh” (ese Flavio) y con ganas de hacer amigos nuevos. Tengo que disculparme desde aquí con muchos de ellos ya que, aunque no lo creáis, las cerca de cuatro horas que allí estuvimos no dieron para mucho, eso sí, la cerveza entraba como agua. Me hubiera gustado haber hablado por lo menos un par de horas con cada uno… pero no pudo ser. La próxima vez tendremos que organizar todo un fin de semana en una casa rural para quedarnos satisfechos, jejeje, eso sí, con conexión a internet para poder “videoconferenciarnos” con esas dos efes mayúsculas que han hecho posible que todo esto se haya organizado: Flavio Guinsburg y Federico Hatoum, pero eso merece un párrafo aparte.

Quizá me enrolle un poco pero hoy me siento bien escribiendo y lo voy a hacer. Conocí a estos dos cracks por casualidad, buscando entre podcasts de iTunes cuando me compré mi iMac, hace ahora dos años en diciembre. Por suerte los pillé en los primero capítulos y enseguida me enganché, tanto que me descargué desde el primer episodio y los escuchaba de tres en tres. No podía parar. Una de las cosas que recuerdo es la dificultad de Fede para expresarse en español, después de vivir muchos años en los Estados Unidos, se pierde vocabulario y soltura con tu idioma materno, pero me encantaba como sonaban (ahora me sigue gustando, faltaría mas). Desde el capítulo 1 los he escuchado todos y he aprendido mogollón de cosas, además de pasar un buen rato oyéndolos discutir. Por eso es mi Podcast favorito y lo seguiré escuchando hasta que un día no puedan más y decidan dejarlo, eso espero que sea bien tarde por el bien de todos.

Por cierto, parte de la culpa de tener telarañas en mi blog personal lo tiene el de PuroMacdrid, ya que estoy liado con los vídeos resumen del evento y me quita algo de tiempo aunque como disfruto haciendo esos vídeos no me importa para nada.

Y tras este largo rollo solo me queda dar las gracias de nuevo a todos los amigos (y amigas) que este puente de diciembre he tenido la suerte de consolidar, pues para mí ha sido todo un placer y un orgullo pasar esos días con ellos. Por supuesto, quedará grabado en mi “disco duro” a fuego y ni un terremoto ni un Caos Total (como el de la Jungla 4.0) podrá borrar las emociones y momentos vividos.

Gracias por ser como sois.

Un fuerte abrazo de Javi y también de Raquel.

PD: ya que me he retrasado tanto con la publicación del post se me ha juntado con la Navidad, así que Felices Fiestas a tod@s y feliz entrada de año.