iphonetv

El título puede parecer más de lo que realmente significa pero personalmente ha sido todo un reto en estas navidades que finalmente ha dado sus frutos. La razón de crear el “iPhone TV” os la expondré en esta primera parte ya que el post se alargaría demasiado para exponerlo todo de una sola vez.

La historia de crear el Apple TV alternativo realmente viene por varias razones. La primera de ellas es que actualmente no dispongo en casa de ningún reproductor de medios digitales para conectar a la tele y cada vez que quería ver alguna peli o serie tenía que recurrir al viejo portátil con las incomodidades que eso provocaba, principalmente de ruido ya que es viejo y el ventilador se encontraba arrancado la mayor parte del tiempo. Tampoco tengo consola de última generación (Xbox ni PS3) ni Disco Duro multimedia. Estos últimos los considero realmente malos en su inmensa mayoría y lo que no le falta a uno le falta a otro, por lo que aún no he comprado ninguno (ni se me pasa por la cabeza). Lo que voy a contar ahora daría para hacer otro post pero intentaré “hacerla corta” (Flavio dixit):

Mi producto multimedia estrella solo tendría que cumplir unas pocas características que en absoluto me parecen descabelladas ni imposibles de lograr en los tiempos en que estamos tecnológicamente. No son ni más ni menos que una buena capacidad de disco duro, salida en alta definición y conexión wifi para sincronizarse. Si a todo esto le unimos un diseño elegante y poco ruidoso, ¿cuál es el resultado?

Sí, eso es, el Apple TV.

Actualmente, ningún producto de otra compañía (mira que me paseo veces por el pasillo del Boulanger para ver si ha entrado mi sueño) ha creado algo parecido a un buen precio. Porque ese es el prinicipal problema del Apple TV (sobre todo el caso exclusivo de este producto en el que la diferencia entre $ y € es simplemente intolerable).  Como se ha discutido en tantísimas ocasiones, y se seguirá discutiendo, los producos de Cupertino no son muy accesibles para el gran público. Y una de las razones que se esgrimen la mayor parte de las veces es que los productos de Apple simplemente “funcionan”. Esa es la palabra clave que los que estamos en este mundo manzanero podemos estar orgullosos de pronunciar cuando la gente nos pregunta por qué usamos los ordenadores de la manzanita blanca.

En varias ocasiones he tenido la oportunidad de comprar el dichoso aparato porque me parece un invento genial. Además es compatible al 100% con mi iMac. ¿Qué más se puede pedir? Concretamente, este verano estuvimos a punto de ir a New York y uno de los aparatos que iba a venir en la maleta era el ATV. Después contacté con una amiga de mi mujer que, a su vez, tenía otra amiga que suele ir con frecuencia a los EEUU y no le importaría comprarme el aparatito de marras.Entonces, ¿por qué no lo tengo aún?

Pues pasa que me he ido enfriando poco a poco y la persona que nos lo iba a traer parece que ha tenido dificultades con el trabajo y ya no viaja tanto al país americano. Para colmo están los odiosos rumores que una y otra vez hablan de renovaciones del ATV y del Mac Mini (otra posibilidad bastante interesante) por lo que he decidido finalmente esperarme (una vez más) para ver lo que pasa.

Así que seguimos viendo series con el viejo portátil y su ventilador (de hecho ya nos acostumbrados a poner una peli y subir el volumen 10 puntos para contrarrestar el ruido). Hasta que un día leí en el blog de Emilcar un artículo muy interesante que se titulaba Mi miniApple TV que me abrió los ojos y me picó tanto que fui justo el día después a la Apple Premium Reseller de Almería a preguntar por los cablecitos y el dock para poder conectar mi iPhone a la tele. Cuando me dijeron los precios del “combo” una vez más me echaron para atrás, ya que calculando un poco sale sobre 100€ mientras que el Apple TV comprado en EEUU sale al cambio por 60 euros más. Por lo que abandoné la idea al instante, una vez más decepcionado por la imposibilidad de usar la capacidad multimedia del teléfono.

El siguiente capítulo tiene lugar hace apenas dos semanas cuando encuentro en el Boulanger de Roquetas un “supuesto” cable de Logic3 para conectar al televisor tu reproductor de Apple preferido, incluído ¡¡el iPhone!! Cuando veo que el precio es de 35€ no me lo pienso y me lo llevo a casa para probarlo y…..

FUNCIONA

La verdad es que mi plasma se ve de p…. madre con cualquier emisión, sea de la resolución que sea ya que no se cómo hace pero suaviza los bordes de los pixeles y da unas tonalidades de color alucinantes. Pues cuando probé los vídeos que llevo en el iPhone me quedé alucinado con lo bien que se veían (para ser de 640 x480).

Al fin podía ver películas sin el ruido del ventilador dichoso. Pero… admito que soy un poco cabezón y me encanta investigar para aprender más y se me pasó por la cabeza la idea de crear mi Apple TV personal para no tener que verme limitado a la capacidad del iPhone ni tener que sincronizarlo cada vez que quisiera ver una peli nueva.

¿Cómo comencé? En un principio pensé que podría utilizar de alguna forma la aplicación AirSharing ya que comprobé un día (mientras esperaba la cola del McAuto) que el soft es compatible con una gran parte de archivos, entre ellos, los m4v y mp4 de vídeo. Esa fue la chispa que me hizo comenzar a investigar las posibilidades de sincronización de contenidos vía wifi. Pero, como no podía ser de otra manera, surgió el primero de muchos problemas que me he encontrado. Y es que AirSharing no es compatible con la salida de TV.

En ese momento pensé que quizá no tenía por qué recurrir a software externo ya que el iMac ofrece muchas posibilidades para compartir archivos. En un principio opté, precisamente por la opción de Compartir Archivos podría acceder al contenido del iMac pero, o no lo encontré o es imposible. Entonces me acordé de que el navegador Safari Mobile tiene la capacidad de reproducir archivos multimedia. Es decir, si entras a la página de Trailers de Apple desde el iPhone y pinchas sobre uno cualquiera,  automáticamente se abre a pantalla completa y, lo que es más importante, es compatible con la salida de vídeo por lo que es visible en la tele.

Entonces opté por la opción de Compartir Web. Y es que todos los Macs vienen por defecto con Apache instalado por lo que pueden actuar de servidor. El problema es que lo que muestra es una página web que se encuentra en la ruta Usuario – Web. Ahí dentro existe por defecto una página de muestra que te informa de las posibilidades de crear tu web y servirla a internet. Pues como este año, además,  me he metido en reformar la página web de mi cole y he usado iWeb (magnífico programa por cierto) probé a crear una página muy sencilla en la que colgar los vídeos, en formato iPhone por supuesto, y poder acceder a ellos vía streaming.

iphonetv-portada

Lo había conseguido. Qué flipada. Encima la portada de la web quedó muy “a la Apple” y funcionaba de maravilla. Pero enseguida surgió el problema de la capacidad del disco duro, y es que Compartit Web solo da la posibilidad de crear la web en esa carpeta concreta que mencioné antes cuando lo ideal sería que ofreciera la posibilidad de crear la web en un disco externo con mucha más capacidad, por lo que cambié la estrategia e intenté investigar una alternativa a lo que ya tenía.

Pero eso lo dejaremos para el segundo capítulo porque este ya me ha quedado demasiado largo.

Espero no haberos aburrido con el tostón y que por lo menos las horas (muchas, os lo aseguro) que he echado os sirvan a los que quieran hacer algo similar con sus iPhones y iPods Touch.

Un saludo.