Música


Mucho tiempo sin pasar por este lado de wordpress, el de administrador. Ya es tiempo de resucitarlo. Al menos para comentaros el último uso que he descubierto esta misma tarde. La cosa tiene que ver con la aplicación Garageband en su versión para iPad. Recién salida del horno no dude en descargarla al comprobar felizmente que era compatible con la primera versión de la tablet y el increíble precio.

Nada más probarla muy por encima descubrí que era un pedazo de aplicación. Muy completa, sobre todo en los instrumentos de teclado, y con muchísimas posibilidades de convertirse en el estudio de grabación más compacto jamás inventado. Ya se sabe que no ofrece calidad musical de 24 bits pero para hacer maquetas y pequeñas composiciones es ideal.

Y ahora viene la guinda del pastel. El gran tamaño de la pantalla del iPad hace que sea bastante cómodo interactuar con los distintos instrumentos y la integración del volumen utilizando el acelerómetro es una genialidad a las que los de Cupertino nos tienen acostumbrados. Pero… (siempre hay un pero), para un control total del sonido no hay nada mejor que unas teclas “de verdad”.

Desde hace unos cuatro años utilizo un teclado Korg K61 midi para utilizarlo con Garageband en su versión de Mac OS X y la verdad es que estoy muy contento con él por lo que lo primero que pensé es que si lo podía utilizar con la versión de iPad sería genial. Pues manos a la obra. El sábado me pongo a mirar en webs la posibilidad de conectar teclados midi al iPad a través del Camera Connection Kit USB para iPad. Encontré un poco de todo pero en ningún lado se aseguraba que pudiera ser compatible. El caso es que este lunes me decidí a comprarlo y probarlo. Así que me fui a Rossellimac de Almería y me hice con uno. Allí me comentaron que tampoco sabían con certeza si la cosa iría bien o no pero no tenía nada que perder, además de hacerme con el Kit que ya llevaba tiempo deseando comprar. De camino a casa recibo un par de tweets que me bajan la moral. Concretamente este y este. Pero la compra ya estaba hecha.

Y llegué a casa y al conectarlo… BUMMM

Chasco!!

Aparece un cartelito que indica que el Accesorio es incompatible porque consume demasiada energía por el puerto. Y ahora, qué? Pues a darle al coco. Tras unos minutos pensando se me ocurre que si el problema es de ENERGÍA qué mejor que solucionarlo proporcionando corriente EXTERNA al iPad. Mi teclado tiene opción de alimentación por USB y por Adaptador de corriente de 9V. Pero lamentablemente, no tengo en casa ningún transformador con ese voltaje y conector así que sigo pensando y se me ocurre que, tal vez, con un HUB con alimentación se pudiera solucionar el problema. Dicho y hecho. Cojo el HUB Belkin que compré hace años y busco en el cajón el transformador. Lo conecto y al HUB conecto el cable del teclado. De pronto, la lucecita roja se ENCIENDE y compruebo que garageband comienza a sonar a través del teclado. Fantástico!!

Os puedo decir que funciona a las mil maravillas. Los instrumentos de teclado detectan la presión y el resto de instrumentos son gestionados a través del teclado como si estuvieras en la aplicación de escritorio. De hecho, nada más funcionar lo he querido probar componiendo una pequeña canción de prueba. Más abajo podéis comprobar el resultado.

Por cierto, una de las cosas que más me gustan es la composición por secciones. Es una auténtica gozada.

Espero que os haya sido de ayuda.

Un saludo!

CCKit Fussion Jazz

Aquí abajo tenéis las fotos de las conexiones:

Anuncios

1781-house1x19

Esta mañana me he levantado con ganas de escuchar algo de música y nada más encender el iMac he arrancado iTunes y le he dado al botón mágico de iTunes DJ (que habilitaron hace un par de acutalizaciones, sustituyendo a lo que antes venía en llamarse Sesión Aleatoria) y me ha sorprendido con una fantástica canción de la BSO de la serie House (es lo que tiene acumular miles de mp3 en tu biblioteca, algunas veces alucinas con lo que tienes en ella…). Me ha gustado tanto que he buscado al autor en Spotify y he decidido publicar esta entrada para recomendar al artista.

Se llama Oscar Peterson y es un pianista canadiense de jazz que desgraciadamente nos dejó en el 2007. Además de intérprete fue compositor y en algún que otro tema pone su propia voz, que por otro lado es bastante parecida a la de Nat King Cole.

Oscar-Peterson-a

Espero que os guste y disfrutéis con la escucha de este gran artista. Sí, hoy ha tocado jazz, mañana, quién sabe, igual una de heavy o algo de clásica. Mis gustos musicales no entienden de fronteras. Lo más importante es estar abiertos a todo tipo de manifestaciones musicales, sobre todo si la música está hecha con el corazón y llega al alma (al fina me voy a poner romántico y todo, jejeje).

Os dejo con el gran Oscar Peterson y su perfil en Spotify, al que podéis llegar pinchando en el logo de más abajo:

logo

JasonMraz

Aquí tenéis otra entrega musical. En este caso se trata del autor estadounidense Jason Mraz. Lo conocí gracias a una oferta especial que lanzó en su día la tienda iTunes Store francesa por la que podías bajar gratis un contenido al día durante una semana (creo). La mayoría eran vídeos musicales (recuerdo que también había un episodio de Bob Esponja a la “francesa” que no he conseguido ver todavía, mi nulo francés me lo impide, jejejeje).

Entre los vídeos musicales había tres de este tal Jason que hace un happypop, como yo le llamo, con una música muy limpia, pocos arreglos, suena como un directo o un acústico y es tremendamente positivo. Lo recomiendo para cualquier momento del día, especialmente cuando estás currando o necesitas un chute de positividad. Dale caña a tus altavoces y a bailar…

Su último disco se llama We Sing, We Dance, We Steal Things y tiene en su haber haber participado como telonero de grupos realmente importantes como Alanis Morrisette o los Rolling Stones. También es conocido por haberle puesto música a la adaptación americana de Betty la fea.

Espero que disfrutéis con su música.

logo

Web del artista: Jason Mraz

Hola a tod@s:

Sí, sigo vivo!!!

Llevo mucho tiempo desconectado del mundo bloguero, ya os habréis dado cuenta. Las razones son varias. Los que me conocéis sabéis a lo que me refiero, y es que el 2009 no comenzó nada bien para mi entorno familiar y esto me ha hecho poner en letargo el blog aunque sabía que tarde o temprano tendría que volver a él porque lo necesito.

La verdad es que poco a poco todos vamos saliendo de les dificultades emocionales y el reciente encuentro con los fantásticos @phroc y Sonia junto con @maeltj, @gemasur y @guidox me han vuelto a abrir el apetito por escribir.

Y para comenzar esta nueva andadura que mejor que comenzarla con música (que entre otras cosas es una de las temáticas de este blog y que tenía abandonada desde hace mucho tiempo). Sí, música. Y es que yo también me he pasado de Last.fm a Spotify y he pensado que voy a recomendar grupos que vaya descubriendo o que simplemente sean mis favoritos y compartirlos con vosotr@s.

Y para inaugurar la sección vamos a comenzar por una cantante fantástica que encontré el otro día de casualidad.

six-feet-under-everything

Es una cantante australiana llamada Sia Furler. Su canción más conocida se llama Breathe y es famosa por pertenecer a la banda sonora de la serie americana Six Under Feet. Además de esta canción una de mis favoritas es Day Too Soon de su último trabajo Some People Have Real Problems. Sin más, os dejo con Sia:

logo

Pincha en el logo para ir a la página de la artista.

Si aún no tienes Spotify y quieres disfrutar de música en streaming no dudes en decirlo en los comentarios. Aún me queda alguna invitación.

PD: si aún no lo conocéis, os recomiendo el recien salido del horno iCharlas, podcast innovador donde los haya que ofrece una visión fresca y didáctica del mundo de la tecnología cuyos protagonistas son los antes mencionados @phroc y @maeltj.

Después de un largo descanso motivado por varias razones, vuelvo a la carga con un nuevo análisis de un producto musical y, de nuevo, de mano de la marca JBL, de la que ya hice lo propio con el actual equipo que tengo conectado al iMac: los JBL Spot blancos.

En este caso le toca el turno al magnífico “anillo” de JBL para escuchar la música de tu iPod o escuchar la radio, además de servir de despertador. A este producto le llevo echado el ojo casi desde el momento en que salió ya que destaca sobre los demás, sobre todo en diseño (que muchos han intentado copiar con diferente suerte) y lo que es más importante: suena bien. ¿Y por qué me he decidido ahora a comprarlo? Pues ha sido pura casualidad, ya que en una reciente visita al Corte Inglés de Córdoba estuvimos a punto de comprarlo por la módica cantidad de 300 € en cómodos plazos sin interés (vaya con la crisis…) Por una corazonada al final no “cayó” el dichoso aparatito. Y el otro día en una visita al Centro Comercial Mediterráneo de Almería me dió por echar un vistazo a la tan manida por todos los “geeks” y “seudogeeks” sección de tecnología. Cuál es mi sorpresa al encontrar el mismo producto que en el Corte Inglés a un precio rompedor: ¡¡197 €urazos!! Hice la llamada de confirmación a mi asesor económico (mi mujer, vamos) y me dio luz verde. Ale, pues pa casa más feliz que unas castañuelas.

Diseño

Lo que más llama la atención es su precioso diseño y gran acabado en los materiales utilizados. Existen dos colores disponibles: blanco y negro. Me decidí por este último porque me parece más elegante además de que “pega” más con la pantalla del iPod Touch y el iPhone. La forma redondeada de la carcasa obedece a la disposición de los altavoces. Tiene dos medios/graves de neodimio en ambos laterales y un agudo en la parte superior del anillo lo que consigue un efecto bastante particular, repartiendo la música alrededor del anillo.

En el centro cuenta con una generosa pantalla de información de color azulado con dos juegos de botones a ambos lados de la pantalla. Justo encima tiene el famoso “dock” para iPod de 30 pines para la conexión de tu reproductor preferido ya que, además cuenta con un gran número de adaptadores para los modelos de iPod (un poco anticuado cabe decir).

Justo en el interior del anillo debajo del transductor de agudos hay una lucecita azul que se enciende cuando conectas el equipo y que da un “look” muy chulo. Ya que hablamos del tweeter y diseño, decir que cuando se utiliza en modo despertador, el botón para apagarlo es el propio tweeter que está colocado en una especie de receptáculo que se hunde ligeramente para actuar de botón.

En general todos los botones tienen un tacto muy bueno, aspecto que yo valoro especialmente en un producto antes de comprarlo porque, a pesar de parecer una tontería, puede determinar la calidad final de cualquier producto de consumo que se precie con la simple acción de probar dichos botoncitos.

Finalmente, la parte trasera del anillo contiene todas las conexiones, entre las que podemos encontrar la obvia de la fuente de alimentación (separada y bastante voluminosa y pesada), la de antena de AM, una entrada de línea para conectar cualquier otro tipo de reproductor musical y una última conexión para la señal de subwoofer por si quieres reforzar las octavas inferiores con un altavoz exclusivo para este menester. También de la parte trasera sale el cable de antena de FM.

Funcionamiento de la radio

Cuenta con radio en las bandas de FM y AM y permite la memorización de tus emisoras preferidas. La calidad que ofrece en ambos casos es bastante buena. Solo mencionar un detalle. Y es que por defecto, está configurado para Estados Unidos y no hay forma de sintonizar todas las frecuencias sino que salta en pasos muy amplios (88.1 – 88.3 – 88.5…). Para solucionar el problema hay que entrar en la configuración de la radio y cambiarla a modo europeo, pasando en este caso de 0.05 en 0.05 khz.

Funcionamiento del iPod

Aquí es donde se aprecia realmente el sonido de este magnífico reproductor, ya que está diseñado específicamente para ese propósito. Nada más conectarlo entra en modo de carga, aunque esto solo me ocurre con el iPod Touch ya que con el iPhone 3G nada de nada, ya que no es un producto “compatible”. Otro de los problemas al conectar el iPhone es que debes ponerlo en modo avión ya que el ruido de las interferencias de la red son sencillamente insoportables.

La navegación por los albumes y canciones hay que hacerlo desde el propio iPod. Una vez en play sube el volumen y prepárate para escuchar buena música. Como ocurre con sus hermanos Spot, el sonido americano de JBL se caracteriza por agudos y graves un poco sobredimensionados olvidandose un poco de la importantísima gama media de frecuencias. Con música clásica o jazz el sonido es preciso y muy bueno. En cambio, con algo un poco más duro como rock o pop sufre especialmente en las frecuencias bajas (como todos los altavoces de su tamaño), incluso puede adivinarse en algunos casos distorsión de los altavoces. Para arreglar el problema incorporan la salida para subwoofer al que se puede conectar alguno de los modelos que se pueden encontrar en el mercado como los de la propia marca JBL.

La forma de los altavoces hacen que la experiencia estéreo sea un tanto peculiar ya que el sonido se “esparce” por la habitación con lo que perdemos esta sensación. En cambio, cuando te acostumbras puede parecer un tanto “surround” ya que no sabes exactamente de donde proviene la fuente de sonido. Por lo que estos altavoces están pensados para música ambiental.

Un último detalle que he encontrado es que no dispone de ningún tipo de ecualización ni efecto “trubass” o “superbass” como hacen muchas otras marcas donde lo único que buscan es el efectismo y el emborronamiento. Con estos JBL el sonido sale sin “retocar”, tal y como está grabado, aspecto este que hace notar una vez más que el producto proviene de una marca profesional.

Conclusiones: pros y contras

Los aspectos a destacar son los siguientes:

  • Muy buen sonido a volumen bajo y medio.
  • Diseño cuidado.
  • Construcción sólida.
  • Radio FM-AM y despertador.
  • Recarga la batería del iPod.
  • Precio actual.

En cuanto a las deficiencias que he podido encontrar:

  • Falta de graves.
  • Distorsión de las frecuencias bajas a volumen alto.
  • Incompatibilidad con el iPhone.
  • No tiene mando a distancia.

Espero que el análisis te sea de utilidad si estás pensando en comprar el “anillo”. También recomiendo la compra de cualquier producto de la prestigiosa marca JBL .

Si quieres ver un álbum completo de fotos las puedes ver aquí.

Un saludo.

Hace muchísimo tiempo que no escribo nada sobre música y la espera ha llegado a su final. Uno de mis grupos favoritos ha llevado a cabo una experiencia única. Se trata del primer concierto rodado con cámaras digitales en el que, mediante tecnología informatizada consiguen el efecto 3D. Además, cuenta entre los patrocinadores con un departamento especializado del conocido canal de documentales National Geographic

En la página oficial en español, www.u23d.com.es, ofrecen todo tipo de información al respecto, desde la tecnología utilizada hasta un trailer de la película y una iniciativa para entrar en el sorteo de 35 entradas dobles que dan derecho a asistir a la proyección en cines especialmente diseñados para la proyección en 3D.

Yo ya he enviado mi participación, así que si me toca os contaré de primera mano qué tal es la experiencia.

Si preferís, podéis encontrar más información en la página oficial en inglés: www.u23dmovie.com

Creo que es una de las mejores canciones que se hayan escrito jamás. El autor es Leonard Cohen, fantástico músico y poeta. Y la versión que veis aquí la hizo Jeff Buckley. Es simplemente genial. No es la mejor interpretación del mundo pero te toca la fibra.

Canción para escuchar una tarde de lluvia o un domingo al atardecer como hoy cuando la estoy posteando.

Página siguiente »