easyphp01Continuamos con la historia…

El problema que tenía, como dije en el post anterior, era principalmente el espacio en disco. Y es que el bueno de iWeb tiene un funcionamiento interno que quizá no sea adecuado para esto que intentaba hacer. Además del espacio que ocupan los archivos de vídeo de la carpeta Web donde se aloja la página, iWeb crea una especie de copia de seguridad o algo así, por lo que si la página tiene un peso de 8 Gigas, el espacio en disco es 16. Es decir, que se duplica, y como generalmente no solemos contar con mucho espacio libre en nuestro ordenador (por lo menos yo), veía que con que colgara 4 o 5 películas más iba a acabar con mi disco duro lleno. Así que opté por dar un giro radical. En vez de crear el servidor y página web en el iMac ,¿por qué no aprovechar el disco duro de mi portátil, que es a través del que bajo los contenidos, para crear el servidor en él? Con esto, no tendría necesidad de tener el iMac encendido y, además tenía mucho más espacio en disco, ya que solo lo utilizo para almacenar archivos y películas. Pues manos a la obra.

Busqué en internet la forma de crear un servidor y dí con el paquete EasyPHP, el cuál me ofrecía las herramientas para crear el servidor en el PC con lo que me puse manos a la obra. Tras una hora de trastear conseguí crear el servidor al que podía acceder desde el iPhone. Hasta aquí, todo redondo. El problema ahora era la apariencia. Reinstalé en el PC el Dreamweaver del que hice un cursillo hace como cuatro años para crear una web “amigable” en la que pudiera colgar los vídeos. Pero hacía mucho tiempo que no trasteaba con el programita y desistí de esta idea. Probé a colocar los vídeos directamente en la carpeta del servidor y esto funcionó a la primera. De nuevo el hándicap era el aspecto, nada atractivo ya que los vídeos se mostraban como lo hacen en un servidor ftp, en modo lista y sin poder ver una captura de pantalla del vídeo en cuestión. Y como ya sabréis, si me conocéis un poco, es que soy muuuuy perfeccionista y hasta que no consigo lo que quiero como YO lo quiero no paro. Ale, pues a seguir googleando.

Tras un rato largo de buscar y buscar y buscar… dí por casualidad (como suele suceder en los grandes inventos) con una entrada del blog AppleWeblog que hablaba de compartir archivos entre Mac y Windows. En los comentarios de la entrada hablaban de un soft de pago llamado Papaya. Conforme iba leyendo el comentario me iba subiendo por la rabadilla una especie de cosquilleo porque parecía que cumplía todos los requisitos que buscaba. Y todo en un solo programa. Encima fácil de utilizar, una vez más “a la Mac”. No dudé un momento y bajé la versión de prueba.

Nada más instalarlo, probé a arrastrar los archivos de películas que tengo en mi disco externo y “voilá”. Poniendo en el iPhone la dirección interna de mi red se conecta inmediatamente, encima el programa está diseñado especialmente para el iPhone por lo que se ve estupendo.

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Tienes acceso a los contenidos que coloques en la ventana del programa. Y sin necesidad de copiarlos a ninguna carpeta específica. Él solito se encarga de buscar la ruta del archivo y te “sirve” el contenido que quieras dentro de tu red interna. Todo son ventajas. Fue cuando colgué en twitter el mensaje de mi victoria.

Maravilloso soft que compré acto seguido. Son solo 20 € que pagué gustosísimamente. Ahora os hablaré un poco de este magnífico programa y las posibilidades que ofrece.

Es de compañía Lighthead, los mismos creadores del conocido Caffeine. En su página dedicada ofrece información acerca de las características principales del programa que podéis ver vosotros mismos. De hecho, en la última pestañita (Miscellaneous) habla precisamente de la posibilidad de hacer streaming con el iPhone sin necesidad de sincronizarlo con iTunes. Es increíble, lo que llevaba días buscando existía tal y como lo quería.

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Aparte de estas características, una de las cosas que más me gustan de este soft es las increíbles posibilidades de “seteo” (una vez más, Puromac) que ofrece. Por ejemplo, puedes crear carpetas dentro del espacio a compartir. Y a estas carpetas colocarle un usuario y password para poder acceder a ellas. O puedes colocar passwords en archivos concretos como películas privadas o fotos que no quieres que los demás vean. Además, otra característica que me encanta es que ofrece la posibilidad de subir archivos a la carpeta que tú quieras (algo así como DropBox pero sin necesidad de pasar por un servidor externo). Por último, y lo que creo que es más importante, permite el acceso a tus archivos desde la red externa de tu router. Es decir, puedes ver tus películas desde cualquier lugar de internet.

Esto es lo último que me mareó un poco y es que el programa hablaba de mapear una serie de puertos que intenté abrir pero no dió resultado, ya que en la página de configuración de mi router no hay ninguna opción que hable de “mapear” puertos y aquí tuve que recurrir a ayuda externa. Me acordé de uno de los amigos (irj1984) que hice en la Campusmac de Barcelona que sabía que trabajaba en una empresa como informático y se me ocurrió pedirle ayuda. Y la verdad es que se lo curró un montón porque bastó un simple email para que me diera la solución. Hice una pequeña prueba con mi hermano que está en Córdoba y funcionó ¡¡¡¡a las mil maravillas!!!! Podía acceder a mis archivos compartidos e incluso descargarlos. Aunque analizando un poco la prueba que hicimos nos dimos cuenta de una cosa. Y es que, desde mi red, el iPhone conecta y baja los archivos perfectamente. Pero al acceder desde fuera tenemos el problema de la “subida” de datos a internet que nuestras queridas compañías de ADSL parece que no quieren arreglar aduciendo razones increíbles. ¿Qué ocurre? Pues que la descarga que hacía mi hermano, aunque tuviera 20 megas de bajada, se ve mermada por la ridícula velocidad de subida de 256K . Esto me hace pensar que si quisiera usar el iPhone TV desde otro sitio que no fuera mi casa sería simplemente IMPOSIBLE debido a esta irrisoria tasa de transferencia.

No obstante, mi objetivo principal, que era crear el iPhone TV en mi casa lo he conseguido con creces, así que me siento muy orgulloso del trabajo realizado. Por eso y por los ánimos de varios de vosotros, he querido compartir en este blog mis hallazgos, esperando que sea de vuestra ayuda.

Incluso, quizá vosotros descubráis otra forma alternativa que mejore incluso el proyecto, lo que me alegraría un montón y os agradecería que lo comunicárais a través de los comentarios.

De nuevo, espero no haberme echo muy pesado con este tostón y me despido de tod@s hasta el próximo post.

Un saludo.

iphonetv

El título puede parecer más de lo que realmente significa pero personalmente ha sido todo un reto en estas navidades que finalmente ha dado sus frutos. La razón de crear el “iPhone TV” os la expondré en esta primera parte ya que el post se alargaría demasiado para exponerlo todo de una sola vez.

La historia de crear el Apple TV alternativo realmente viene por varias razones. La primera de ellas es que actualmente no dispongo en casa de ningún reproductor de medios digitales para conectar a la tele y cada vez que quería ver alguna peli o serie tenía que recurrir al viejo portátil con las incomodidades que eso provocaba, principalmente de ruido ya que es viejo y el ventilador se encontraba arrancado la mayor parte del tiempo. Tampoco tengo consola de última generación (Xbox ni PS3) ni Disco Duro multimedia. Estos últimos los considero realmente malos en su inmensa mayoría y lo que no le falta a uno le falta a otro, por lo que aún no he comprado ninguno (ni se me pasa por la cabeza). Lo que voy a contar ahora daría para hacer otro post pero intentaré “hacerla corta” (Flavio dixit):

Mi producto multimedia estrella solo tendría que cumplir unas pocas características que en absoluto me parecen descabelladas ni imposibles de lograr en los tiempos en que estamos tecnológicamente. No son ni más ni menos que una buena capacidad de disco duro, salida en alta definición y conexión wifi para sincronizarse. Si a todo esto le unimos un diseño elegante y poco ruidoso, ¿cuál es el resultado?

Sí, eso es, el Apple TV.

Actualmente, ningún producto de otra compañía (mira que me paseo veces por el pasillo del Boulanger para ver si ha entrado mi sueño) ha creado algo parecido a un buen precio. Porque ese es el prinicipal problema del Apple TV (sobre todo el caso exclusivo de este producto en el que la diferencia entre $ y € es simplemente intolerable).  Como se ha discutido en tantísimas ocasiones, y se seguirá discutiendo, los producos de Cupertino no son muy accesibles para el gran público. Y una de las razones que se esgrimen la mayor parte de las veces es que los productos de Apple simplemente “funcionan”. Esa es la palabra clave que los que estamos en este mundo manzanero podemos estar orgullosos de pronunciar cuando la gente nos pregunta por qué usamos los ordenadores de la manzanita blanca.

En varias ocasiones he tenido la oportunidad de comprar el dichoso aparato porque me parece un invento genial. Además es compatible al 100% con mi iMac. ¿Qué más se puede pedir? Concretamente, este verano estuvimos a punto de ir a New York y uno de los aparatos que iba a venir en la maleta era el ATV. Después contacté con una amiga de mi mujer que, a su vez, tenía otra amiga que suele ir con frecuencia a los EEUU y no le importaría comprarme el aparatito de marras.Entonces, ¿por qué no lo tengo aún?

Pues pasa que me he ido enfriando poco a poco y la persona que nos lo iba a traer parece que ha tenido dificultades con el trabajo y ya no viaja tanto al país americano. Para colmo están los odiosos rumores que una y otra vez hablan de renovaciones del ATV y del Mac Mini (otra posibilidad bastante interesante) por lo que he decidido finalmente esperarme (una vez más) para ver lo que pasa.

Así que seguimos viendo series con el viejo portátil y su ventilador (de hecho ya nos acostumbrados a poner una peli y subir el volumen 10 puntos para contrarrestar el ruido). Hasta que un día leí en el blog de Emilcar un artículo muy interesante que se titulaba Mi miniApple TV que me abrió los ojos y me picó tanto que fui justo el día después a la Apple Premium Reseller de Almería a preguntar por los cablecitos y el dock para poder conectar mi iPhone a la tele. Cuando me dijeron los precios del “combo” una vez más me echaron para atrás, ya que calculando un poco sale sobre 100€ mientras que el Apple TV comprado en EEUU sale al cambio por 60 euros más. Por lo que abandoné la idea al instante, una vez más decepcionado por la imposibilidad de usar la capacidad multimedia del teléfono.

El siguiente capítulo tiene lugar hace apenas dos semanas cuando encuentro en el Boulanger de Roquetas un “supuesto” cable de Logic3 para conectar al televisor tu reproductor de Apple preferido, incluído ¡¡el iPhone!! Cuando veo que el precio es de 35€ no me lo pienso y me lo llevo a casa para probarlo y…..

FUNCIONA

La verdad es que mi plasma se ve de p…. madre con cualquier emisión, sea de la resolución que sea ya que no se cómo hace pero suaviza los bordes de los pixeles y da unas tonalidades de color alucinantes. Pues cuando probé los vídeos que llevo en el iPhone me quedé alucinado con lo bien que se veían (para ser de 640 x480).

Al fin podía ver películas sin el ruido del ventilador dichoso. Pero… admito que soy un poco cabezón y me encanta investigar para aprender más y se me pasó por la cabeza la idea de crear mi Apple TV personal para no tener que verme limitado a la capacidad del iPhone ni tener que sincronizarlo cada vez que quisiera ver una peli nueva.

¿Cómo comencé? En un principio pensé que podría utilizar de alguna forma la aplicación AirSharing ya que comprobé un día (mientras esperaba la cola del McAuto) que el soft es compatible con una gran parte de archivos, entre ellos, los m4v y mp4 de vídeo. Esa fue la chispa que me hizo comenzar a investigar las posibilidades de sincronización de contenidos vía wifi. Pero, como no podía ser de otra manera, surgió el primero de muchos problemas que me he encontrado. Y es que AirSharing no es compatible con la salida de TV.

En ese momento pensé que quizá no tenía por qué recurrir a software externo ya que el iMac ofrece muchas posibilidades para compartir archivos. En un principio opté, precisamente por la opción de Compartir Archivos podría acceder al contenido del iMac pero, o no lo encontré o es imposible. Entonces me acordé de que el navegador Safari Mobile tiene la capacidad de reproducir archivos multimedia. Es decir, si entras a la página de Trailers de Apple desde el iPhone y pinchas sobre uno cualquiera,  automáticamente se abre a pantalla completa y, lo que es más importante, es compatible con la salida de vídeo por lo que es visible en la tele.

Entonces opté por la opción de Compartir Web. Y es que todos los Macs vienen por defecto con Apache instalado por lo que pueden actuar de servidor. El problema es que lo que muestra es una página web que se encuentra en la ruta Usuario – Web. Ahí dentro existe por defecto una página de muestra que te informa de las posibilidades de crear tu web y servirla a internet. Pues como este año, además,  me he metido en reformar la página web de mi cole y he usado iWeb (magnífico programa por cierto) probé a crear una página muy sencilla en la que colgar los vídeos, en formato iPhone por supuesto, y poder acceder a ellos vía streaming.

iphonetv-portada

Lo había conseguido. Qué flipada. Encima la portada de la web quedó muy “a la Apple” y funcionaba de maravilla. Pero enseguida surgió el problema de la capacidad del disco duro, y es que Compartit Web solo da la posibilidad de crear la web en esa carpeta concreta que mencioné antes cuando lo ideal sería que ofreciera la posibilidad de crear la web en un disco externo con mucha más capacidad, por lo que cambié la estrategia e intenté investigar una alternativa a lo que ya tenía.

Pero eso lo dejaremos para el segundo capítulo porque este ya me ha quedado demasiado largo.

Espero no haberos aburrido con el tostón y que por lo menos las horas (muchas, os lo aseguro) que he echado os sirvan a los que quieran hacer algo similar con sus iPhones y iPods Touch.

Un saludo.

Después de un largo descanso motivado por varias razones, vuelvo a la carga con un nuevo análisis de un producto musical y, de nuevo, de mano de la marca JBL, de la que ya hice lo propio con el actual equipo que tengo conectado al iMac: los JBL Spot blancos.

En este caso le toca el turno al magnífico “anillo” de JBL para escuchar la música de tu iPod o escuchar la radio, además de servir de despertador. A este producto le llevo echado el ojo casi desde el momento en que salió ya que destaca sobre los demás, sobre todo en diseño (que muchos han intentado copiar con diferente suerte) y lo que es más importante: suena bien. ¿Y por qué me he decidido ahora a comprarlo? Pues ha sido pura casualidad, ya que en una reciente visita al Corte Inglés de Córdoba estuvimos a punto de comprarlo por la módica cantidad de 300 € en cómodos plazos sin interés (vaya con la crisis…) Por una corazonada al final no “cayó” el dichoso aparatito. Y el otro día en una visita al Centro Comercial Mediterráneo de Almería me dió por echar un vistazo a la tan manida por todos los “geeks” y “seudogeeks” sección de tecnología. Cuál es mi sorpresa al encontrar el mismo producto que en el Corte Inglés a un precio rompedor: ¡¡197 €urazos!! Hice la llamada de confirmación a mi asesor económico (mi mujer, vamos) y me dio luz verde. Ale, pues pa casa más feliz que unas castañuelas.

Diseño

Lo que más llama la atención es su precioso diseño y gran acabado en los materiales utilizados. Existen dos colores disponibles: blanco y negro. Me decidí por este último porque me parece más elegante además de que “pega” más con la pantalla del iPod Touch y el iPhone. La forma redondeada de la carcasa obedece a la disposición de los altavoces. Tiene dos medios/graves de neodimio en ambos laterales y un agudo en la parte superior del anillo lo que consigue un efecto bastante particular, repartiendo la música alrededor del anillo.

En el centro cuenta con una generosa pantalla de información de color azulado con dos juegos de botones a ambos lados de la pantalla. Justo encima tiene el famoso “dock” para iPod de 30 pines para la conexión de tu reproductor preferido ya que, además cuenta con un gran número de adaptadores para los modelos de iPod (un poco anticuado cabe decir).

Justo en el interior del anillo debajo del transductor de agudos hay una lucecita azul que se enciende cuando conectas el equipo y que da un “look” muy chulo. Ya que hablamos del tweeter y diseño, decir que cuando se utiliza en modo despertador, el botón para apagarlo es el propio tweeter que está colocado en una especie de receptáculo que se hunde ligeramente para actuar de botón.

En general todos los botones tienen un tacto muy bueno, aspecto que yo valoro especialmente en un producto antes de comprarlo porque, a pesar de parecer una tontería, puede determinar la calidad final de cualquier producto de consumo que se precie con la simple acción de probar dichos botoncitos.

Finalmente, la parte trasera del anillo contiene todas las conexiones, entre las que podemos encontrar la obvia de la fuente de alimentación (separada y bastante voluminosa y pesada), la de antena de AM, una entrada de línea para conectar cualquier otro tipo de reproductor musical y una última conexión para la señal de subwoofer por si quieres reforzar las octavas inferiores con un altavoz exclusivo para este menester. También de la parte trasera sale el cable de antena de FM.

Funcionamiento de la radio

Cuenta con radio en las bandas de FM y AM y permite la memorización de tus emisoras preferidas. La calidad que ofrece en ambos casos es bastante buena. Solo mencionar un detalle. Y es que por defecto, está configurado para Estados Unidos y no hay forma de sintonizar todas las frecuencias sino que salta en pasos muy amplios (88.1 – 88.3 – 88.5…). Para solucionar el problema hay que entrar en la configuración de la radio y cambiarla a modo europeo, pasando en este caso de 0.05 en 0.05 khz.

Funcionamiento del iPod

Aquí es donde se aprecia realmente el sonido de este magnífico reproductor, ya que está diseñado específicamente para ese propósito. Nada más conectarlo entra en modo de carga, aunque esto solo me ocurre con el iPod Touch ya que con el iPhone 3G nada de nada, ya que no es un producto “compatible”. Otro de los problemas al conectar el iPhone es que debes ponerlo en modo avión ya que el ruido de las interferencias de la red son sencillamente insoportables.

La navegación por los albumes y canciones hay que hacerlo desde el propio iPod. Una vez en play sube el volumen y prepárate para escuchar buena música. Como ocurre con sus hermanos Spot, el sonido americano de JBL se caracteriza por agudos y graves un poco sobredimensionados olvidandose un poco de la importantísima gama media de frecuencias. Con música clásica o jazz el sonido es preciso y muy bueno. En cambio, con algo un poco más duro como rock o pop sufre especialmente en las frecuencias bajas (como todos los altavoces de su tamaño), incluso puede adivinarse en algunos casos distorsión de los altavoces. Para arreglar el problema incorporan la salida para subwoofer al que se puede conectar alguno de los modelos que se pueden encontrar en el mercado como los de la propia marca JBL.

La forma de los altavoces hacen que la experiencia estéreo sea un tanto peculiar ya que el sonido se “esparce” por la habitación con lo que perdemos esta sensación. En cambio, cuando te acostumbras puede parecer un tanto “surround” ya que no sabes exactamente de donde proviene la fuente de sonido. Por lo que estos altavoces están pensados para música ambiental.

Un último detalle que he encontrado es que no dispone de ningún tipo de ecualización ni efecto “trubass” o “superbass” como hacen muchas otras marcas donde lo único que buscan es el efectismo y el emborronamiento. Con estos JBL el sonido sale sin “retocar”, tal y como está grabado, aspecto este que hace notar una vez más que el producto proviene de una marca profesional.

Conclusiones: pros y contras

Los aspectos a destacar son los siguientes:

  • Muy buen sonido a volumen bajo y medio.
  • Diseño cuidado.
  • Construcción sólida.
  • Radio FM-AM y despertador.
  • Recarga la batería del iPod.
  • Precio actual.

En cuanto a las deficiencias que he podido encontrar:

  • Falta de graves.
  • Distorsión de las frecuencias bajas a volumen alto.
  • Incompatibilidad con el iPhone.
  • No tiene mando a distancia.

Espero que el análisis te sea de utilidad si estás pensando en comprar el “anillo”. También recomiendo la compra de cualquier producto de la prestigiosa marca JBL .

Si quieres ver un álbum completo de fotos las puedes ver aquí.

Un saludo.

Que hace más de un mes que no actualizo el blog tiene delito, pero que el primer post del verano lo dedique a un tío “made in apple spain” que lo primero que me dice del nuevo dispositivo telefónico de Apple es que se llama iPhone “zrillí” (3G pal resto de los mortales que tienen por lengua el español, vamos).

Es de juzgado de guardia, pero ya se sabe… con tanta globalización y tantos anglicismos… ya mismo tenemos que sustituir el DRAE completo por un diccionario inglés-español porque esto no cabe en cabeza humana.

Y todo esto viene porque esta misma tarde ha salido en la página española de apple una traducción a la visita guiada sobre el iPhone 3G hecha por un muchachito con una camiseta negra (calcadito a la versión americana pero con más pelo :-)) que lo único que hace es leer el autocue (vamos el texto ese que sale delante del objetivo de la cámara) y le habrán puesto una traducción palabra por palabra de la versión americana que previamente habrá visionado el muchachito. También le habrán dicho que tiene que ser lo más fiel posible a la de su compañero estadounidense y claro… habrán pensado (lamentablemente) que lo más “cool” era pronunciar el nombre del dispositivo en cuestión “tal y como lo hacen en Apple América, es decir: iPhone Three G.

Alé, pos mu bien pensado. Ahora bien, el cachondeo en la blogosfera española va a ser de aupa. Y si no ya veréis.

Por cierto, ¿vosotros cómo llamáis al susodicho aparatito?

iPhone “zrillí”
iPhone 3G
iPhone nuevo
Mi iPhone 😛

(yo me quedo con esta última, jeje)

+ Info: Susodicho video